En agosto, la pregunta que más me hacen no es dónde está la cala más bonita. Es dónde puedo bañarme sin pelearme por un metro de sombra. Y después de 30 años aquí, te doy la respuesta corta antes de entrar en detalle: las playas que en agosto siguen tranquilas son, casi siempre, las que cuestan un poco de llegar. Es una regla que no falla. Si una cala tiene aparcamiento al lado y un chiringuito, en agosto se satura a media mañana. Si para llegar hay que dejar el coche lejos y caminar veinte minutos por el Camí de Ronda, respira todo el mes. Esta guía va de esas segundas. Te digo cuáles son, cómo se llega, qué suelo tienen (importante, porque muchas son de roca) y a qué hora ir para tenerlas casi para ti. Spoiler: madrugar sigue siendo tu mejor amigo, pero hay atajos.
| Cala | Acceso | Por qué aguanta agosto |
|---|---|---|
| Cala Estreta (Palamós) | 20-30 min a pie por el Camí de Ronda desde Castell | Virgen, sin servicios ni parking propio: filtra por caminata |
| Cala s’Alguer (Palamós) | ~20 min a pie desde Castell / La Fosca | Solo 14 plazas de parking cerca; barracas protegidas, sin masa |
| Cala d’Aigua Xelida (Tamariu) | 5-10 min de escaleras desde Tamariu | Pequeña y de roca; la bajada echa para atrás al turismo de sombrilla |
| Cala Pedrosa (Llafranc-Tamariu) | Solo a pie por el Camí de Ronda | Sin acceso rodado ni servicios estables: siempre manejable |
| Cala del Crit (Mont-ras) | ~15 min por pinar y escaleras | Escondida entre pinos, de canto y arena gruesa, sin servicios |
Tiempos a pie aproximados; varían según tu ritmo y el punto exacto de salida. Los topónimos van en catalán, como se llaman aquí. Y un apunte de honestidad: “menos masificada” en agosto no significa vacía. Significa que encuentras sitio sin desesperarte, no que estarás solo.
La regla de oro para huir del gentío en agosto
Si te quedas con una sola idea de todo el artículo, que sea esta: en agosto, el esfuerzo de acceso es el mejor filtro contra la masificación. Lo veo cada verano. Dos calas pueden estar a quinientos metros la una de la otra y vivir agostos completamente distintos solo por cómo se llega.
El ejemplo perfecto lo tienes en Begur. Aiguafreda es una cala preciosa, con plataformas de roca, agua transparente y buen snorkel. Pero tiene chiringuito, duchas, baños y un pequeño aparcamiento. ¿Resultado? En agosto se llena a primera hora y el parking cierra el acceso rodado a no residentes casi todo el día. A un paseo de allí hay rincones sin un solo servicio a los que solo llega quien está dispuesto a caminar, y esos aguantan.
La traducción práctica es sencilla:
- Parking grande + chiringuito = se satura. Son las calas que salen en las postales y en todas las guías. En agosto, olvídalas salvo que llegues al amanecer.
- Veinte minutos de caminata = respira. Cada minuto de sendero espanta a una parte del turismo de sombrilla, nevera y altavoz. Cuantos más minutos, más tranquila la cala.
- Sin servicios = más filtro todavía. Que no haya bar ni baño obliga a llevarlo todo, y eso a mucha gente le echa para atrás. Para ti, es la garantía de espacio.
Con esa regla en la cabeza, ninguna lista te hace falta. Pero te doy la mía, la que le daría a un amigo, con los datos que importan.
Las calas que aguantan agosto (todas a pie)
Ordenadas por zona, de Palamós a Tamariu. Todas exigen caminar. Ninguna tiene aparcamiento cómodo al lado, y eso es precisamente lo que las salva.
Cala Estreta (Palamós)
- Cómo se llega: a pie por el Camí de Ronda desde el Poblat Ibèric de Castell, unos 20-30 minutos por sendero entre pinos y roca. No hay acceso en coche.
- Cómo es: virgen, sin un solo servicio. Arena y roca, aguas limpias. Es de las más buscadas justo por eso, así que en agosto tendrá gente, pero nada que ver con cualquier playa de parking.
- Dónde dejar el coche: en el parking de la Platja del Castell (de pago en verano) y caminar, o aparcar gratis en La Fosca y hacer el paseo un poco más largo. Castell es playa virgen protegida y no tiene ni Bandera Azul ni edificios: esa es su gracia.
Cala s’Alguer (Palamós)
- Cómo se llega: unos 20 minutos a pie por el Camí de Ronda, también desde la zona de Castell / La Fosca.
- Cómo es: una joya con historia. Un conjunto de barracas de pescadores de colores frente a una cala pequeña. Es Bien Cultural de Interés Nacional, así que además de bañarte, paseas por una postal marinera de verdad.
- El detalle del parking: el aparcamiento más cercano (Pineda d’en Gori) tiene apenas 14 plazas. Se llena enseguida, y ese cuello de botella es justo lo que mantiene la cala tranquila. Llega muy temprano o aparca lejos y anda.
Cala d’Aigua Xelida (Tamariu)
- Cómo se llega: desde Tamariu, un paseo corto y una bajada de escaleras de 5-10 minutos. Se puede aparcar gratis por la zona alta de Tamariu (calle Avi Xicu y alrededores), aunque en agosto cuesta.
- Cómo es: pequeña, resguardada y de roca, con piscinas naturales entre las paredes. Aguas cristalinas, ideal para el snorkel. Al ser de piedra, la mayoría del turismo de sombrilla la descarta y va a la playa grande de Tamariu, lo cual te la deja a ti.
- Lleva escarpines: aquí no es opcional. Roca y cantos por todas partes. Sin escarpines, sufres.
Cala Pedrosa (entre Llafranc y Tamariu)
- Cómo se llega: solo a pie por el Camí de Ronda, bajo el Far de Sant Sebastià. Desde Tamariu son unos 30 minutos; desde Llafranc, algo más. No hay forma de llegar en coche.
- Cómo es: cala de cantos rodados rodeada de acantilados con pinos, con un par de antiguas barracas. Fondo rocoso estupendo para el snorkel. Ese acceso solo a pie la mantiene manejable incluso en pleno agosto.
- Aviso: la bajada final es empinada y con tramos de escaleras y roca; no es plan para carritos ni chanclas. Lleva calzado cerrado para el camino y escarpines para el agua. Si te interesa a fondo, tienes su guía de acceso completa más abajo en el blog.
Cala del Crit (Mont-ras)
- Cómo se llega: unos 15 minutos por un camino entre pinos con tramos de escaleras de madera, entre Calella y Palamós.
- Cómo es: escondida, de canto rodado y arena gruesa, sin servicios de ningún tipo. Muy tranquila. Es una cala de ambiente naturista y relajado, algo que conviene saber antes de ir si viajas en familia.
- Para quién: para quien busca desconexión total y no le importa cargar con todo. No es la típica cala de plan familiar de sombrilla y chiringuito.
Tip: casi todas estas calas son de roca o canto rodado, no de arena fina. Eso implica dos cosas: lleva escarpines sí o sí (los pies lo agradecen y evitas cortes con la roca o algún erizo) y ten cuidado al entrar y salir del agua, sobre todo con oleaje. Si viajas con niños muy pequeños o alguien que no nada bien, una cala de roca con pendiente no es la mejor idea; para esos casos, mejor la arena y las aguas someras de Tamariu. Te lo cuento con más detalle en mi guía de arena o rocas en Calella.
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Elige una opción:
El truco del parking-puente (el que usan los de aquí)
Este es el consejo que más agradece la gente, porque resuelve el verdadero problema de agosto, que no es la cala, es el coche. La idea es sencilla: no intentes aparcar al lado de la cala tranquila, porque no vas a poder. Aparca en la playa grande que sí tiene parking y camina desde allí a la cala virgen contigua.
Funciona porque las playas grandes con aparcamiento (Platja del Castell, La Fosca) tienen capacidad para absorber coches, aunque sea de pago, mientras que las calas vírgenes que te interesan no tienen dónde dejarlo. Dejas el coche en la grande, te calzas las zapatillas y en 15-25 minutos por el Camí de Ronda estás en Cala Estreta o s’Alguer, que están justo al lado por el sendero pero a mundos de distancia en tranquilidad.
Mi nota: este truco convierte el peor momento del día en agosto (buscar aparcamiento a las 10 de la mañana) en algo llevadero. Aceptas pagar el parking de la playa grande, que siempre tiene alguna plaza rotando, y a cambio te ganas una cala que de otra forma no habrías podido ni pisar. Es la jugada más lista que puedes hacer.
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Hay un atajo aún mejor que cualquier truco de parking: dormir cerca. Si te alojas en Calella, Llafranc o Tamariu, madrugas sin coger el coche y llegas a las calas a pie antes de que aparezca nadie. Es la diferencia entre disfrutar agosto o pelearte con él. Tenemos apartamentos a pocos minutos de las playas y del Camí de Ronda. Mira nuestra selección de alquileres en la Costa Brava o llámanos y te ubicamos según la zona que más te interese.
Alternativas a las postales saturadas
Hay tres o cuatro calas que salen en todas las fotos de la Costa Brava y que en agosto son, sencillamente, inviables si no llegas al amanecer. Te doy el cambio directo: la postal saturada y su alternativa tranquila cerca.
| Si querías… | Vete mejor a… | Por qué |
|---|---|---|
| Aiguablava (Begur) | Cala Estreta o s’Alguer (Palamós) | Mismo agua turquesa, sin el imposible del parking de Aiguablava |
| Sa Riera (Begur) | Aigua Xelida o Cala Pedrosa | Rincones de roca resguardados que filtran por caminata |
| Sa Tuna (Begur) | Platja Fonda o Port d’Esclanyà (Begur) | Aguantan mejor la avalancha de agosto que la minúscula Sa Tuna |
Sa Tuna, por ejemplo, es preciosa, pero es diminuta y está muy de moda: en agosto no cabe ni la sombrilla, y encima el acceso es de muchas escaleras y suelo de cantos rodados. Aiguablava es la postal por excelencia, y justo por eso es imposible aparcar después de las 8:30. No te pelees con ellas: quédate con la versión tranquila de al lado. La foto que te llevarás será casi la misma, y el recuerdo, mucho mejor.
Aviso honesto: la masificación de la costa en agosto es real y va a más. Colectivos como SOS Costa Brava llevan años denunciando la sobreocupación de las calas y el exceso de barcos fondeados frente a ellas en pleno verano. Por eso estas calas de acceso a pie no solo se disfrutan mejor: también se cuidan mejor. Si vas a una, llévate toda tu basura de vuelta, no pongas música alta y respeta que es un espacio natural. Cuantos más lo hagamos, más tiempo seguirán siendo un refugio.
A qué hora se llenan y cuándo hay hueco
El reloj sigue siendo la herramienta más poderosa que tienes en agosto, incluso en las calas tranquilas. Te lo concreto:
- Antes de las 9:30: tienes cualquier cala para ti, incluso las de servicios. Es la hora mágica. Si puedes madrugar, madruga.
- Entre las 10:00 y las 11:00: se produce “la colonización diaria”. Las playas grandes y las calas con parking se llenan de golpe. Las de acceso a pie aguantan un poco más.
- De 12:00 a 17:00: las populares están a reventar. Solo las calas de caminata larga siguen teniendo hueco, y a estas alturas ya solo por el filtro del sendero.
- Después de las 18:00-19:00: empieza el desalojo. La playa vuelve a ser habitable, la luz mejora y el baño es glorioso. Mi hora favorita del día en agosto.
Mi nota: si no eres de madrugar, invierte el plan. Mañana tranquila en el apartamento o de paseo por el pueblo, y playa de 18:00 en adelante. En agosto, las calas de última hora de la tarde son un secreto a voces entre los que vivimos aquí.
Qué llevar a una cala sin servicios
Las calas que te he recomendado tienen una contrapartida: no hay nada. Ni bar, ni baños, ni sombra garantizada, ni socorrista en muchas. Eso es parte de su encanto, pero hay que ir preparado. Lo básico:
- Agua, y más agua. No hay dónde comprarla. En un día de calor, subestimar el agua es el error número uno.
- Escarpines. Casi todas son de roca o canto. Con escarpines entras al agua sin dramas; sin ellos, sufres.
- Sombra propia. Sombrilla o toldo ligero. La sombra de pino no siempre llega a la orilla.
- Comida y bolsa para la basura. Todo lo que baja, sube contigo. Sin excepciones.
- Calzado cómodo para el sendero. Las chanclas no valen para bajar por roca y escaleras. Zapatilla cerrada.
Preguntas frecuentes
No hay una única respuesta, pero la regla nunca falla: las menos masificadas son las que exigen más caminata y no tienen servicios. Cala Estreta y Cala s’Alguer (a 20-30 minutos a pie desde Castell, en Palamós) y Cala Pedrosa (solo a pie entre Llafranc y Tamariu) son de las que mejor aguantan, porque no tienen aparcamiento al lado. Tendrán gente, pero encontrarás sitio sin la agonía de las playas de parking.
En la mayoría, sí. Aigua Xelida, Cala Pedrosa, Cala del Crit y Sa Tuna son de roca o canto rodado, y ahí los escarpines marcan la diferencia entre disfrutar y sufrir: protegen de la piedra cortante y de algún erizo. Solo las playas de arena (como la de Tamariu) te dejan ir descalzo. Si dudas, mételos en la mochila: pesan nada y salvan el día.
Casi nunca, y precisamente por eso siguen tranquilas. Lo que funciona es el truco del parking-puente: dejar el coche en una playa grande con aparcamiento (Platja del Castell o La Fosca, de pago en verano) y caminar desde allí por el Camí de Ronda hasta la cala virgen contigua. En 15-25 minutos estás en Cala Estreta o s’Alguer. Aparcar justo al lado de la cala tranquila es, en agosto, misión imposible.
Depende de la edad y de la cala. La caminata de acceso y el suelo de roca las hacen poco cómodas con bebés o carritos. Con niños que ya andan y nadan un poco, funcionan bien si vas preparado (escarpines, sombra, agua). Si buscas arena, aguas someras y acceso fácil para los más pequeños, Tamariu es mejor opción que cualquiera de estas calas de roca.
Antes de las 9:30 tienes prácticamente cualquier cala para ti. A partir de las 10:00-11:00 se llenan las de acceso fácil, y las de caminata aguantan un poco más. Si no eres de madrugar, la otra gran ventana es a partir de las 18:00-19:00, cuando la gente empieza a marcharse: la playa vuelve a ser habitable, hay aparcamiento y la luz es la mejor del día.
Agosto tiene el mar más caliente del año y el máximo ambiente, pero también la máxima saturación. Con la estrategia de este artículo (calas de acceso a pie, horas valle y el truco del parking-puente) se disfruta perfectamente. Dicho esto, si puedes elegir fechas, septiembre te da un mar casi igual de cálido con la mitad de gente. Lo tienes todo en mi guía de la Costa Brava en agosto.
En agosto, la tranquilidad se camina
Resumiendo: las playas menos masificadas de la Costa Brava en agosto no son un secreto, son una consecuencia. Están tranquilas porque cuesta llegar a ellas, y ese es exactamente el filtro que te interesa. Cala Estreta, s’Alguer, Aigua Xelida, Pedrosa y del Crit aguantan el mes entero porque no tienen parking al lado ni chiringuito. Súmales el truco del parking-puente, las horas valle (antes de 9:30 o después de 19:00) y el sentido común de llevar agua, escarpines y sombra, y tendrás el agosto tranquilo que casi nadie se cree posible por aquí.
Y si quieres ganar la partida antes de empezar, alójate cerca: dormir en Calella, Llafranc o Tamariu te deja llegar a las calas a pie, sin coche y antes que nadie. Mira nuestros apartamentos y casas en la Costa Brava o llámanos y te colocamos en la mejor zona según las calas que quieras pisar. Para seguir explorando, tienes también todas las playas y calas de la Costa Brava en detalle.
Albert Frigola — Dirección, Finques Port Calella



